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Caso: Teodoaldo Roldán Torres

El contacto de Teodoaldo Roldán Torres

Titulo Original : Contacto con ET.
Autora: Dora Fernandez
Revista GENTE - 09/04/1987
Archivo Enigmas Perú – 06/11/2005

Es iluso creer que somos los únicos seres que habitan el universo, pero la mayoría piensa que los habitantes de otro mundo son de acero, tienen antenas, aspecto desagradable y hasta vuela su fantasía imaginando que hacen el amor, sin tocarse. Empero tres jóvenes peruanos, aún a sabiendas de convertirse en el hazmerreír del público, decidieron contar en exclusiva a GENTE, la sui generis experiencia que les permitió asomarse al mundo de los extraterrestres.


Para estos excepcionales testigos todo empezó en 1978, cuando Osar Villavicencio Vargas de profesión médico, Esther Luna Vinces, traductora, y Teodoaldo Roldán Torres estudiante del último año de Arqueología, tuvieron contacto mental y directo con personajes que identificaremos como E.T.

Inicialmente, este grupo de amigos propició el encuentro con seres de otros planetas el verano de 1978 en una playa ubicada en el kilómetro 72 de la carretera que conduce a Chilca. Eran reuniones de camping con el único propósito de combatir el stress, donde se discutía y filosofaba sobre la vida en otras galaxias. Empezaron a observar satélites, estrellas, globos aerostáticos entre otros fenómenos, y sólo después de 4 años empezó lo que más adelante se convertiría en la develación del misterio.

Encuentros

Los extraterrestres por razones inexplicables eligieron al ancashino Teodoaldo Roldán como su principal fuente de contacto. Así lo demuestran sus revelaciones:

- “Siendo las 5 de la tarde de la primera semana de febrero del 82. En precisos instantes que terminaba de ducharme escuché que preguntaban por mi y salí al instante. Un hombre alto, gordo, con el cabello totalmente cano quería verme. No le encontré parecido a nadie. El, sin preámbulos, recuerdo que me invitó a salir al campo. Yo le manifesté que no podía hacerlo con un desconocido. Parecía tener unos 45 años y era mestizo”.

- “Exactamente una semana después, en momentos que era asaltado en los Barrios Altos, cerca a mi domicilio. Estaba en pleno forcejeo con los delincuentes cuando apareció nuevamente este sujeto. Su cercanía les infundió terror a los asaltantes que salieron corriendo despavoridos. Pensé que iba a atacarme y a pesar que domino el Karate y el Judo me sentí perdido. Empecé a actuar como un autómata, cuando aquel tipo corpulento me habló y me dijo: ¿Cómo estás?... ¿No te acuerdas de mi?... Observé que tenía un pequeño aparatito en la mano derecha, parecido a un Walkie Talkie... vamos a tomar el carro, dijo y yo solo obedecí. Aunque no intercambiamos frase alguna, pensé que se trataba de alguien conocido. No llegó a abordar el carro, solo desapareció”.

- “Transcurridos 7 días de este hecho yo salía de la biblioteca a las 9 de la noche, cuando vi que se acercaba el hombre alto, en esta ocasión manifestó llamarse Athiel, ser extraterrestre y me dijo que tratara de ir el 27 de febrero al kilómetro 120 de la carretera sur, que ese sábado iba a producirse un hecho importante. El primer momento pensé que estaba tomándome el pelo. Pese a mis dudas, salí al mediodía, rumbo a su encuentro”.

- “Estaba anocheciendo cuando llegué al kilómetro 120, recién a los 5 minutos el apareció. Venía como quien emerge del mar, me pasó la voz con la mano izquierda, luego me dijo: ¡Sabía que ibas a venir!, ¡Estaba seguro! Yo además de mi bolsa de dormir llevaba 6 manzanas y un bidón de agua. Caminamos hacia el mar y nos sentamos. Le invité una manzana y aceptó, al terminar de comer, murmuró despacio: “el hombre gusta mostrar su vanidad a costa del hambre y sufrimiento de muchos”. Parecía ensimismado. Minutos después opté por comer otra manzana Allí me percaté que la manzana estaba en su lugar. Iba a preguntarle, pero encontré en su rostro una sonrisa como respuesta y no me atreví.

Dos extraños visitantes
 
- “Seguimos caminando unos 4 kilómetros hacia el desierto cuando fue haciéndose mas visible una luz que se posó a 80 metros desde donde estaba. Esa luz sólida era proyectada por una nave de aproximadamente 39 metros de diámetro. Bajo ese haz de luz descendieron dos E.T. Posteriormente supe sus nombres: Godar, era altísimo, más de dos metros, venía de APU, planeta ubicado a 2,5 años luz de la Tierra y, Olmex, ambos parecidos a los humanos. Este decía venir de Morlén, la ciencia le llama Ganímedes, uno de los satélites de Júpiter”.

- “No escuché sus voces, pero oí que mentalmente me decían: ¡Hola! ¡Que tal! ¡Cómo estás!. Todo fue momentáneo. Athiel se despidió como siempre con la mano izquierda, se puso al centro de esa luz que salía de la nave metálica, parecida a un plato, y pude ver cuando el trío fue ascendiendo bajo esa especie de rayo que no se dispersaba. Durante varias horas me quedé como clavado en el desierto, sin atinar a nada”.

Una base extraterrestre

Teodoaldo asegura que hace un siglo están observando a los terrícolas para entablar contacto, pero antes efectúan un seguimiento de los elegidos.

- “Prefieren seres comunes y corrientes que no puedan ser utilizados con fines comerciales, para formar sectas o con propósitos políticos, pese a ello toman sus previsiones.”

- “Con la esperanza de reencontrarlos un año después de este suceso, volví al lugar del encuentro, Fue como una invitación telepática que capté. Eran las ocho de la noche cuando a 300 metros de altura vi una nave que tenía la forma de una lentejuela, se dirigía a mi. Al posarse sobre mi cabeza sentí como si un rayo de luz me purificara, era una especie de mazazo en la cabeza, hormigueo en el cuerpo y comencé a desvanecerme. Mi mente estaba en blanco. Estábamos en 1983”.

- “Al día siguiente me encontré metido en mi Sleeping, completamente sudoroso, salí para adecuarme al medio ambiente. En mi mente una voz me repetía que no me desesperara, que ya recordaría, eran las 6 de la mañana. Lo único que recordaba, los picachos andinos, un año después supe que había estado en la base extraterrestre que existe en el macizo cordillerano”.

Un viaje al mas allá



Aunque con reserva Teodoaldo hizo confidencias a Ester y a Oscar acerca de los fenómenos extraños que había experimentado pero sus amigos ET no daban señales de vida y recién el año 86 recibe una invitación telepática, donde se permitió la presencia del doctor Oscar Villavicencio, siempre el 1º de Marzo en el kilómetro 120 al sur de Lima.
Oscar y Teodoaldo llegaron a las 8 de la noche al lugar de la cita. Allí escucharon una orden mental para dejarse llevar por sus impulsos. Teodoaldo empezó a caminar hacia los cerros. Se encontraba a unos 200 metros de distancia del doctor Villavicencio cuando vieron en el espacio dos esferas. Tendrían 16 m de diámetro. De una de ella pareció como una puerta que se fue desplazando para dar pase a una abertura por la cual Teodoaldo ingresó.

- “Fue un acto consciente, yo podía ver lo que ocurría afuera. A los 5 minutos sentí el ligero movimiento de la nave que empezó a despegar”.

Entretanto, Oscar observaba el hecho. La esfera era dorada y dejaba tras de sí una cola violacea.
“Yo sabia que estaba ocurriendo algo extraño y aunque sentí el impulso de abordar la otra esfera que parecía una bola de cristal, decidí guardar testimonio indirecto, creo que tuve prejuicios. De pronto Teodoaldo se perdió en el infinito”
 “Me mantuve despierto tres horas. Siendo medianoche sentí la necesidad de buscar a Teodoaldo y comprobé que él ya había descendido de la esfera. Cuando me reencontré, su expresión era de alegría y recuerdo que repitió 3 veces: ¿por qué no viniste?.

Así viven los extraterrestres

- “La esferita era un transportador individual que me introdujo a una nave y se descorrió la parte donde había una especie de rampa que daba paso a una puerta donde estaba Athiel. Después de 3 años, sentí emoción al verlo. Ellos controlan sus emociones según pude percatarme. Era una nave externa exteriormente metálica, cuyas paredes y piso tenían un enmicado transparente y tendría un diámetro de 50 metros”.

“Desde el interior podía ver su desplazamiento a través de una serie de ventanitas verticales, no bamboleaba, había estabilidad. No abusan de la comunicación telepática, saben que podemos fácilmente equivocar lo que nos tratan de transmitir. Las paredes están cubiertas de pantallas apagadas, pero en determinados momentos Athiel prendía uno de estos equipos para mostrarme lo que sucedió en el año 83, cuando inconscientemente me hicieron sobrevolar y pernoctar en la base del macizo cordillerano”.

- “Aquella oportunidad habían estacionado su nave en un espacio plano, luego me condujeron al interior de unas casas donde había gente en movimiento. Todo cubierto con pantallitas de todos los tamaños, algunas tenían foquitos que prendían y apagaban. Allí vi a tres terrestres y cuando creí estar solo con ellos pregunté de donde eran y solo respondieron: Somos de la Tierra”.

- “Al parecer el objetivo de Athiel era mostrarme el modus vivendi de estos extraterrestres, donde se han agrupado seres de diversos planetas, tales como Xilox, de la constelación Andrómeda y Xutla.

 ¡Allí supe que los ET. también se reproducen a través de relaciones sexuales, no han permitido que el adelanto tecnológico – digamos – los deshumanice. Ellos leen el pensamiento. Viven en grandes colonias donde no existe el dinero, la policía y las fronteras. Tienen dos mil años de adelanto y su promedio de vida es de 800 años. Saben cuando van a morir”.

- “No envejecen, han erradicado la enfermedad y la miseria, se alimentan de concentrados vegetales. Piensan que a Dios hay que vivirlo para entender su existencia, el secreto de su longevidad radicaría en la regeneración celular. Ellos han superado guerras y plagas. Aseguran que los terrícolas van a supervivir y muchos de ellos ya están en la tierra trabajando en nuestra sociedad, sobre todo en labores de investigación y académicas, son seres pacíficos”.

- Cada niño que nace en esos planetas vive con sus padres solo los 6 primeros años de su existencia, luego la comunidad se ocupa de su educación. En sus naves utilizan la energía lumínica que procede de las diversas estrellas. Logrando desplazarse largas distancias pues así como existen ondas que transmiten imágenes como la televisión o la radio, ellos han creado ondas que transmiten movimientos para trasladarse en el espacio.

- Hay niveles en esa sociedad, básicamente la educación es práctica y el trabajo recibe como estímulo un estado de conciencia de tal manera que ama cuando hace. Para ellos existe una suerte de reglas que tienen relación con la felicidad y la tristeza moral. Su alimento es insaboro y visten en forma similar. No existe el arte culinario, ni la moda y al parecer el único arte que se practica es el tridimensional”.

Aunque Teodoaldo es quien mas contacto directo ha tenido con los extraterrestres y especialmente con el Xutliano Athiel, las circunstancias han ido enlazando a éste con el joven médico Oscar Villavicencio, quien pudo verlo partir cuando viajó al más allá. Extrañamente Esther Luna se ha visto asociada a estas experiencias compartiendo la transmisión telepática, habiendo llegado a comprobar mediante observaciones visuales la presencia de naves ET. Ellos aseguran que, sus amigos de otros mundos sólo buscan personas que no tengan barreras mentales, ni prejuicios, pero sólo el tiempo tiene la respuesta. Nosotros, por nuestra parte, cumplimos con divulgar esta extraordinaria experiencia humana.

Publicado en Contactismo

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